CIUDAD REVIENTACRÁNEOS, DE JEREMY ROBERT JOHNSON

Lo primero que leí de Jeremy Robert Johnson fue un relato titulado La liga de los Céroes, en una antología que tuve la suerte de poder reseñar para Libros Prohibidos (por cierto, si eres tú el tío/tía al que le dejé el libro y estás leyendo esto, comentarte que en cuanto descubra quién eres mandaré a mis sicarios en tu búsqueda, haré que te arranquen los intestinos y que se coman tu corazón. Primer aviso).

Notas vengativas aparte, aquél relato me pareció espectacular en todos los sentidos: articulado formalmente de manera magistral, con un manejo de los tiempos excelente, unos personajes potentes y cargados de profundidad y una descripción del contexto cautivadora. Así que cuando descubrí que Orciny Press había traducido una de sus novelas, Ciudad revientacráneos, y que el relato que había leído era una especie de precuela protagonizada por uno de sus personajes secundarios, decidí que sí o sí tenía que hacerme con ella. Hice un cálculo rápido de ingresos y gastos y me compré el libro (ese, La casa de arenas movedizas, de Carlton Mellick III, y La armadura de la luz, de Javier Miró. Una semana comiendo espaguetis, pero creo que mereció la pena).

Al principio Ciudad revientacráneos no terminaba de engancharme. Me había gustado tanto aquél relato que las expectativas eran muy altas. La liga de los céroes es completamente eléctrico. Sin embargo, en Ciudad revientacráneos Robert Johnson se lo toma con más calma. La obra sigue el patrón aristotélico de presentación, nudo y desenlace, e introduce en primera persona a un protagonista, S.P. Doyle, con una vida monótona en una entidad bancaria, adicto a la hexadrina y dispuesto a dar un cambio en su vida destapando los trapos sucios del banco, con el único apoyo de su tortuga.

El tono de la narración es bastante liviano, sencillo y sin grandes alardes. Sin embargo, se basta para mostrar los caracteres del personaje, mantener al lector inmerso en la narración y generarle suficiente inquietud como para continuar leyendo. S.P Doyle recuerda a la heroicidad de Bartleby. Un personaje neutro, mediocre, anodino, dominado por el entorno y dando palos de ciego. Pero con un fondo de rebeldía absurda y negligente que (se intuye) sería capaz de dar al traste con todo. Sin duda, S. P. Doyle también preferiría no hacerlo.

Es destacable también como los elementos que Robert Johnson pone en juego al principio de la obra tienen su propia teleología. No hay nada superfluo, innecesario, o decorativo. Pese a que el autor transmite una sensación constante de descontrol, las piezas que componen Ciudad revientacráneos encajan como si se tratara de un puzle.

Una vez hechas las presentaciones, la obra se despliega como un tsunami. Los personajes secundarios, incluso aunque tengan una función muy marginal, tienen personalidad propia y llaman la atención. S. P Doyle crece y se transmuta hasta convertirse en una especie de héroe trágico. Por seguir con Melville, un capitán Ahab moderno envuelto en una lucha desesperada, no con un cachalote, si no con fuerzas oscuras que amenazan con destruir el planeta. Poco a poco la trama principal del texto se va desentrañando.

Robert Johnson recurre a dos arquetipos para hilvanar el desarrollo del texto. La lucha del bien contra el mal y el amor. Ahora bien, todo lo que rodea a esos arquetipos resulta tan surrealista que desborda la propia noción de “arquetipo”. Es muy interesante la manera que tiene de hacer crecer exponencialmente la trama. Seguramente, la metáfora del tsunami refleje bien la técnica narrativa de Robert Johnson. Los efectos no se suceden uno detrás de otro, si no que se multiplican, y poco a poco la obra va adquiriendo mayor y mayor amplitud. Quizás la noción kantiana de “sublime” sirva también para explicar lo que hace Johnson: en algún punto la trama estalla y rompe las reglas de concordancia, sentido y medida, por la multiplicación de los efectos, pero sin perder en ningún momento la coherencia interna.

Jeremy-Robert-Johnson-lucas-albor
Jeremy Robert Johnson

Así, por la obra transitan traficantes de droga, mutantes capaces de devorarte el cráneo en cuestión de segundos, drones, científicos que experimentan con cuerpos humanos, organizaciones secretas decididas a solucionarlo todo, distintos planos de realidad, celebrities, místicos, o sujetos con modificaciones corporales extremas. Todo este conglomerado, que al enumerarlo parece imposible que pudiera ordenarse con algún sentido lógico, se engarza en Ciudad revientacráneos con una minuciosidad preciosista. Hasta el más mínimo detalle tiene su sentido y complementa al resto de elementos, dando lugar a un desarrollo dramático in crescendo que culminará en un desenlace apoteósico.

Seguramente la etiqueta de “bizarro”, como cualquier otra etiqueta, se quede corta para rotular la dimensión del texto, así como la capacidad creativa del autor. Se trata de una obra altamente recomendable, especialmente por esa capacidad de multiplicar la amplitud de que lo que se narra sin perder el sentido de lo que se lleva narrado, y generar un marco lógico en el que sencillamente todo es posible.

Así que finalmente Ciudad revientacráneos sí cumplió con las expectativas generadas por La liga de los céroes (si has llegado hasta aquí y eres tú, por favor devuélveme mi copia de Bienvenidos al bizarro. Segundo aviso). La técnica narrativa de Jeremy Robert Johnson es impecable, y además es capaz de imaginar historias que yo al menos no he leído en ninguna otra parte, transitando por géneros como el propio bizarro, la fantasía, la ciencia ficción, o la distopía política. Para mí ha sido uno de los grandes descubrimientos del año y espero que, si me lo pides prestado, tengas la decencia de devolvérmelo. O mandaré a mis sicarios a por ti. Tercer aviso.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: