ESCRITORES DE MAPA Y DE BRÚJULA: UNA CUESTIÓN DE TIEMPO

Hace tiempo leí en Autorquía un artículo bastante completo que distinguía entre escritores de brújula y autores de mapa. En teoría, los primeros se limitan a sentarse a escribir y dejan vagar su imaginación mientras esperan la llegada de las musas. Sus herramientas son la intuición y la inspiración momentánea. Los segundos preparan el texto a conciencia antes de empezar a redactar, diseñan esquemas y articulan la obra según un plan previo trazado de antemano.

Generalmente, la mayoría de blogs o webs de recursos para escritores aconsejan utilizar un mapa antes de inmiscuirse en el proceso de escritura, especialmente si esos consejos van dedicados a autores nóveles. En principio, los mapas nos permitirán tener control sobre la obra, mantener la coherencia interna y reflexionar profundamente acerca de lo que queremos hacer. Mientras que si no nos hemos preparado bien antes de comenzar a escribir, correremos el riesgo de perder el hilo de la historia que estamos contando, entremezclaremos los caracteres de los personajes, etcétera.

Parece incluso que un escritor aficionado, alguien que de cuando en cuando se sienta a escribir por mero entretenimiento, utilizaría la brújula, mientras que un escritor algo más profesional no dudaría en trazar previamente el imprescindible mapa.

En mi caso, quizás debido a alguna enfermedad patológica aún no descubierta, me declaro incapaz de escribir nada siguiendo un mapa. No se trata de una elección deliberada, si no que las veces que he probado a realizar algún tipo de diseño previo, sencillamente la redacción no me ha funcionado como debería. Mis proyectos de novela guardados en el cajón son resultado de mapas.

Para mí la creación del esquema argumental es simultánea a la redacción de la novela. Y ello no implica en absoluto improvisación, incoherencia, falta de rigor o cualesquiera calificativos que se puedan atribuir a un supuesto escritor de brújula. Más bien se trata de que el mapa (es decir, la trama, las subtramas, el carácter de los personajes, etcétera) se va dibujando a medida que avanza el texto.

En realidad, no creo que haya grandes diferencias entre ambas estrategias, salvo en lo referente al tiempo físico. Como decía más arriba, el escritor de mapa planea la construcción de la novela antes de ponerse a escribir. El escritor de brújula realiza el mismo recorrido durante el proceso de escritura. Desconozco si eso le aporta ventajas o desventajas. No creo que la originalidad o la libertad creativa deban quedar coartadas por un esquema previo. Ni tampoco creo que el proceso de escritura «libre» entrañe mayores riesgos de desviarse de la trama principal, o incurrir en incoherencias, que un proceso de escritura prediseñado. Como decía, todo tiene que ver con el manejo de los tiempos.

El único requisito que se le pide al escritor de brújula es mantenerse atento al devenir de su historia, entender la lógica de los personajes que va creando y el sentido de la trama que está dibujando. Entretanto, y en función de las características de los personajes, la secuencia lógica de los acontecimientos, etcétera, debe ir fraguando en su cerebro posibles desarrollos. Ciertamente, la imagen de un proceso de escritura guiado por la intuición, aleatorio y sometido a la veleidad del artista refleja un ideal romántico que no existe en el ámbito de lo real. Nadie escribe siguiendo el dictado de las musas. Pero ello no exige la creación previa de mapas. La novela se puede ir perfilando perfectamente al tiempo que se escribe.Máquina de escribir Lucas Albor

Sospecho que la única distinción entre ambos tipos de autores es psicológica: el escritor de mapa atraviesa un proceso creativo mucho más calmado, y seguramente más dilatado en el tiempo, que el escritor de brújula. Decía Platón que la escritura es el remedio, y a la vez el veneno de la memoria. Al plasmar sus esquemas previos en el papel, el autor de mapa puede dedicar unas horas al día a hacer avanzar su novela, y olvidar lo escrito hasta que vuelva a retomarla. El autor de brújula, al ir avanzando al compás del texto, no puede dejar de pensar en la obra, viéndose forzado a imaginar los siguientes capítulos, evaluar si lo ya escrito es consistente, etcétera. En ausencia de mapa, el mapa es la memoria. Y eso resulta agotador.

Así, el proceso consecutivo que lleva a cabo el escritor de mapa (primero el esquema, después la redacción de la obra), es simultáneo en el escritor de brújula. Quizás sí se encuentre mayor libertad al escribir sin esquemas previos, pues de esa manera podemos «dejarnos llevar» por la obra que estamos construyendo, y no imponerle preconceptos que quizás estén en desacuerdo con la redacción de la propia novela. Pero en un caso así, siempre podríamos corregir los mapas. Lo cual, por cierto, daría lugar a un regreso al infinito bastante peculiar.

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4 comentarios sobre “ESCRITORES DE MAPA Y DE BRÚJULA: UNA CUESTIÓN DE TIEMPO

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  1. Oye, Lucas. Pues me alivia un poco que tú también tengas esa “enfermedad”. Yo tampoco me siento muy cómoda con eso de ser escritora de mapa. Tampoco diría que soy de brújula. Yo me dejo soñar, me dejo llevar y… ¡A ver qué ocurre!

    La mayoría de las veces tengo que volver atrás, retocar. Volver. Retocar. Borrar. Borrar. Reescribir. Pero, aunque no lo parezca, al final de ese caos sale una novela.

    Es un gusto sentirme identificada con este pensamiento del autor de “Golondrinas…” 🙂

    Le gusta a 2 personas

    1. Siii 🙂

      Al final creo que me quedó un texto un poco impersonal, pero básicamente la idea era esa, que lo de “dejarse llevar” tampoco es tan malo como parece… Yo es que no puedo escribir de otra manera, necesito que sea más impulsivo y me gusta ese caos xD, por mucho que luego tenga que corregir etc

      Oye y muchas gracias por leerme¡¡ 🙂

      Le gusta a 1 persona

  2. Me ha encantado. Como escritora novata me he dejado llevar por las dos corrientes, es decir: empecé una novela como escritor de brújula, dejándome llevar e imaginando posibles situaciones. Pero conforme fui avanzando me vi en la necesidad de crear ese “mapa” que me ayudara a darle coherencia a los tiempos, la trama y los personajes.
    Depende, después de todo, de la manera de escribir de cada quién.

    Saludos!!!

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    1. Muchas gracias 🙂

      Sí, pienso que ambas “corrientes” son interesantes, y el proceso de creación es bastante personal xD…. Muchas gente (sospecho que la mayoría) utiliza los “mapas” para darle coherencia, ritmo, etc al texto… Yo prefiero irlo montando en mi cabeza sobre la marcha. Supongo que como tú dices, depende de la manera de escribir de cada uno o cada una.

      Un saludo 🙂

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