DERECHO A DECIDIR

No se trataba sólo de si fornicar con ovejas era legal o no. Estaba en juego nuestro sistema de valores.

El partido OvejaSexy, con tres diputados en el Congreso desde las últimas elecciones, pretendía impulsar una consulta pactada para que la población pudiera hacer efectiva su voluntad: el sexo con ovejas era, por aquél entonces, un clamor popular en determinados sectores sociales.

Las reivindicaciones de los pro-ovejistas, además, contaban con el apoyo del partido de la izquierda, que entendía que la negociación de la consulta era un síntoma de buena salud democrática. Al fin y al cabo, las instituciones debían estar al servicio de los ciudadanos.

Sin embargo el partido de la derecha, con mayoría parlamentaria, argumentaba que aquél referéndum sería anticonstitucional. Ciertamente en la Constitución quedaba definida la prohibición de mantener relaciones sexuales con ovejas, en todas sus variantes. También se prohibía el sexo con cabras, vacas, ciervos y rumiantes en general. De manera que se negaron a dialogar con OvejaSexy.Lucas Alvor, ovejas 2

El debate estaba en todas las televisiones, las veinticuatro horas del día. Los políticos hacían sus intervenciones en directo, asistían a mítines y expresaban su opinión en Twitter, tratando de inclinar a la opinión pública en su favor. La sobrecarga de información hacía que el debate cobrara importancia en cualquier lugar. Todo el mundo debía posicionarse: sexo con ovejas sí, sexo con ovejas no.

OvejaSexy, tras ver como el partido de la derecha rechazaba su enésima proposición no de ley para un referéndum no vinculante, inició un proceso de desconexión de las instituciones: construirían un mundo en el que el sexo con ovejas fuera legal. De manera unilateral, determinaron una fecha para la celebración del referéndum: el 1 de octubre.

En las semanas previas a la consulta, el partido de la derecha puso en marcha la maquinaria represiva que tenía a su disposición. Encerró a todas las personas que tuvieran mascota, solicitó documentación en las clínicas veterinarias y clausuró cualquier evento relacionado con animales. Además, los medios de comunicación afines desplegaron todo su potencial: día tras día redactaban artículos de opinión en los que hallaban analogías entre los pro-ovejistas y los illuminati, los mormones, o los servicios de inteligencia de Belvis de la Jara, muy interesados en fomentar la crianza y venta de ovejas.

Por su parte, el partido de la izquierda redobló sus esfuerzos, convocando manifestaciones en toda la nación. El lema era el derecho a decidir. Si la Constitución prohibía el sexo con ovejas, sin duda era necesario reformarla, con el objeto de dar cabida a las distintas sensibilidades que componían la identidad nacional. Estaban en juego los derechos civiles fundamentales.

El debate político se recrudeció. Miembros de todos los partidos denunciaban insultos, amenazas o incluso agresiones por parte de grupos afines a la posición contraria. OvejaSexy, pese a que la Guardia Nacional había requisado un millón de papeletas, mantuvo su voluntad de llevar a cabo el referéndum: la votación se realizaría a mano alzada.

Entonces el partido de la derecha anunció que era necesario salvaguardar los principios democráticos, la ley y la unidad nacional, y dio órdenes al ejército de controlar las ciudades. Se activó el protocolo anti-terrorista nivel maestro. Los golpistas de las ovejas, dijeron, no podrán romper nuestro sistema de libertades. Si se acepta el sexo con ovejas, ¿qué será lo siguiente? ¿aves de corral? ¿terneros?

Se instauró un toque de queda. Todo el que estuviera fuera de su hogar al anochecer, era acusado de golpista. Si la Guardia Nacional descubría a alguien remitiéndose a las ovejas o a algún otro rumiante, inmediatamente procedía a su detención, como sospechoso de atentar contra la democracia.

OvejaSexy, y el partido de la izquierda, solicitaron el apoyo de los organismos internacionales. Entendían que el partido de la derecha había secuestrado de facto las instituciones. El partido de la derecha también acudió a los organismos internacionales. Según ellos, los grupos de izquierdas y pro-ovejistas amenazaban con romper el estado de derecho.

Entretanto, miembros del partido de la derecha firmaron contratos fraudulentos con una empresa de construcción. Miembros del partido de la izquierda firmaron contratos fraudulentos con una empresa diferente. Se descubrió que el líder de OvejaSexy había estado desviando fondos estatales a una cuenta personal en un paraíso fiscal. Aumentaron las cifras de parados. Se congelaron las pensiones. Se privatizaron hospitales e institutos. Se incrementó la brecha salarial. Llegó el invierno, y las personas sin hogar se murieron de frío. Pero todo ello pasó desapercibido. La gente estaba más preocupada por saber si alguna vez podría fornicar con ovejas. Estaba en juego nuestro sistema de valores.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: